//entre lluvias de mayo // una noche, furtiva // la luna en los pinos. (ryota)

miércoles 22 de abril de 2009

serie de cinco/querencias


1
no sé qué quiero decirte.
mejor, no digo nada.
te miro despacio
subiendo por la vértebra de este poema irremediable
estoy loca, ¿te hago mal?
este es un dibujo pésimo
nunca aprendí a dibujar monigotes.

2
esta nueva edición de poema
es la que aclara lo del monigote.
lo digo, porque no se entiende.
¿llegaré a tres poemas en esta secuencia?
más vale: aclarar, oscurece.
el dibujo simboliza un corazón,
es decir: nunca aprendí a querer.
te lo advertí.

3
este poema va por los puntos y las comas
se los quito todos y a ver qué surge
hablemos de mi corazón
mientras reemplazo los puntos por espacios blancos
doy un enter
digo mi corazón y me tiembla el pulso
estuve analizando que cuando me apoyo suavemente
contra tu cuerpo
tengo la impresión de que se va a notar
que no tengo corazón
y también que es un corazón eso que muerde desde adentro

4
los números pares, qué dilema.
vuelvo a los puntos y las comas, porque son cosa seria.
aclaro que, del número 3, los datos más importante son:
espacios blancos, corazón, cuerpo y de nuevo corazón.
oh, corazón.
qué tibio este poema. el amor nos vuelve miserables.

5
ojo, un tema:
¿cómo es eso de que nunca aprendí a querer?
quiero así, terriblemente. no un poco. no a veces. no intermitencias.
quiero así, de amor.
te quiero de una vez, horrible, horrible, terriblemente.

viernes 17 de abril de 2009

"Un apuro. Una urgencia. Para ir adónde [sic]. Ya no recuerdo a quién amo, no recuerdo si amé alguna vez. Sólo una sed, una avidez de tener un instante mío, un instante de encuentro cierto con algo, con alguien. En verdad, nada me importa ya, nada me importa más. Podría orinar en la calle. Podría cantar a los gritos, podría exponer me desnuda en un pedestal. He perdido el respeto definitivamente. Sólo queda una extraña piedad, por mí y por todos. Sensaciones de éxodo. Seguridad de estar sobreviviéndome. No me importa. Miro las caras por la calle y me sube la risa. Sólo me pongo muy seria cuando pasan niños -particularmente si tienen ojos claros. Lo que me acecha desde que me recuerdo es la abstracción. Me penetró y me invadió.
Todo lo que siento aparece con mayúscula. Se agotaron los hechos y los actos. En mí se habla en infinitivo."

Fragmento de Diarios de Alejandra Pizarnik, enero de 1963

viernes 13 de marzo de 2009

uh, me encontré algo...

... un blog. pero antes, me encontré un poema. no me preguntes cómo, estaba ahí, lo leí, le hice copipast y acá va.

Ilhan Berk
(Manisa, Turquía, 1918-2007)

Este es tu cuello de madrugada

Este es tu cuello de madrugada
tan hermoso como beber agua.
–¿Serán altramuces, clemátides? Hierbas en tu pelo.
La muerte que es una antigua gigantesca agua gris
habíamos escrito en los tiempos pasados, en el presente.
Esta voz tuya tenue azulísima
de haber hecho el amor horas y horas.
–¿Cataratas, lirios? En tu boca pájaros.
Había dicho que tu blancura era como el loto
esto sí que lo guardo firmemente en mi memoria.

domingo 28 de septiembre de 2008

poesía vieja para leer

1
tengo una paralela a los nudos invisibles de la tarde
que se nutre del color del cielo
otras veces muerta la descubro con esa mano
que se pierde en la ventana abierta

oh, abierta en la altura de las cosas
abierta sin festones / sin corazones milagrosos

oh, paralela quieta, aborrecida por el amante que me mira
resucitar en cientos de cabellos
desde las sábanas

oh quiebre de mi brazo que se muere anclando en los sitios
blancos de una cama
oh y se consume trágico en paralelas que no tienen descanso

allí voy, ventana de un ojo que se abre
a incendiarte de veras,
incendiarte las carótidas
morirte, ocelo de mariposa,

dejarte ir en paralelas que se disparan a través de una mejilla
contra los destellos de orión en el cielo.

2
la paralela que sostiene mi mejilla es un sonido:
tiene aquella longitud precisa
desde el corazón hacia la médula de las cosas
imposibles de romper en la memoria,
como la secreta savia que madura
y por la vena de la noche discurre, hasta
romper en la lengua de las mariposas.

3
es la palabra, cuando se crea
el momento de la lucha
intento de la carne por saltar del cuerpo
fisonomía que deja de ser muda y dice
la vocal
ah
ah
ah
con un suspendido hilo de aire
y después se aleja de las bocas
para contemplar el lecho y dos sustantivos
recostados.

sábado 27 de septiembre de 2008

poemas viejos

1
desde dónde cuelgo tu boca para mirarla para besarla animal de mi
cuerpo dónde pongo un silencio en tu verso para morirla sujetado pleura
que te elevas para respirar soles invisibles dónde corazón te suelto
para dormir bajo la sombra helicoidal de los nogales pez dónde
salvo tu burbuja de doradas clepsidras nubes que te
sueñan sobre los lagos reflejadas pasajeras niño dónde
escondo el rubor de los primeros besos hilados
con lilas y trampolines esteros dónde reposo tu domingo dónde te
pergeño las ondas del cabello dónde pulso nuevos cristos que
son invisibles trepadores del horizonte, se yerguen como briznas,
dónde tuerzo tu extremo de pequeñas grullas, oh, pez,
racimo, longitud, oh, boca, oh, cervatillo de orillas
retorcidas, dónde te dejo este espíritu nocivo, esta palpitación
de palabras que no huyen de los versos, que se estancan,
que se desviven, mortuorias, y petrifican, ladinas, lelas,
tontas, se aguzan en extremo, inmóviles, un nudo
en los plexos de mi poema.



2

ah, cómo que iré a perderme a tu cuerpo
andadora descalza de tus muslos
y del herido corazón,
ah que te he desvestido como a fruta madura
con un nudo de totoras por besos
y un escarpín de nubes
ah que te he andado despacio, temprano
sin siesta por los ojos, qué corazón, qué soplido
qué camino quieto y cómo te deshaces cuando
hablo, terrible, terriblemente, en estos poemas

pequeña línea roja
pequeña gota de líquenes
la orilla
y tus nenúfares
y la última vez
que vi
el arco de tu pie
sorprendido
blanco
sobre un borde de la cama.

miércoles 20 de agosto de 2008

meditación zen




Retiro de invierno.
Sobre el biombo dorado
envejecen los pinos.

Basho

sábado 21 de junio de 2008

apretame
contra vos
se muerde el labio la palabra que determina quiénes somos
a veces, si te miro desde la comisura del amor, te siento un poco mío
y después se abre un gesto sobre tu párpado
se mueve una sílaba, el resplandor de la luz anaranjada del cuarto
corta la noche en un gajo sin nombre,
sólo el cuerpo que cae y se despliega tiene contorno,
el resto es anónimo, una oscuridad en ciernes, pegada al techo,
te digo sin sonido que me aprietes contra vos o me voy,
y la noche es redonda y aureolada,
y se abre para mí como un gajo sin nombre.

domingo 15 de junio de 2008


qué horror
no quedarme a residir en tu clavícula, tu médula, beso, paladar
mi corazón es letra de tu nombre
prendido en la carne con hilvanes
oh, deforme, tu letra, se hunde y retoza dentro de mí
navegante esclerótica, moribunda, sueño contigo
te desarmen los días
o te rehagan piedra
no importe nunca tu espacio
letra enemiga
carne latente, corazón sin embargo, sin embargo todo.

viernes 13 de junio de 2008

the dull flame of desire

I love your eyes, my dear
Their splendid sparkling fire
When suddenly you raise them so
To cast a swift embracing glance
Like lightning flashing in the sky
But there's a charm that is greater still
When my love's eyes are lowered
When all is fired by passion's kiss
And through the downcast lashes
I see the dull flame of desire.

lunes 2 de junio de 2008

parpadeo


1
se queda inmóvil
dentro de una sílaba tensa
tu breve parpadeo de espiga rubia.

2
desconozco la raíz del verbo
que se hunde en mí cuando es de noche
y todo se agota, excepto la caricia.

3
nocturno
cadera blanca que se desnuda
debajo de mi cuerpo.

4
el invierno se despeña
como una canción de nieve, inconcluso
lo mismo mi corazón
si alguna vez te nombro.